Fue en el 2007 cuando realicé mi primer viaje a Portugal. La elección fue simple, viaje con una amiga a un destino que pudiésemos ir en coche, y salir de España… mmm ¡Lisboa!. Ninguna habíamos estado allí antes y nos parecía interesante, y lo mejor de todo, era muy barato.

Ahora, unos cuantos años más tarde, el viaje se repite. Está vez con mi padre, y con Jaime, mi marido, (aún no me acostumbro). Será una experiencia buena, seguro. Ya sé que no es la escapada romántica que generalmente se suele planear… pero para mí es muy importante.
La familia, y en especial mi padre, es algo que me llega al corazón. Me gusta pasar tiempo con él. Viajar y descubrir ciudades en las que haya o no haya estado, siempre me parecerán nuevas. Compartir momentos y crear recuerdos nuevos (Gracias Mrs. Maple).

Vamos para tres días, o mejor dicho dos días y medio. Creo que lo mejor será hacer rutas diarias, con sus convenientes paradas en cafés y restaurantes. Los tres somos de buen comer, así que seguro que disfrutamos de la gastronomía portuguesa, el famoso bacalhau y los pasteis de Belem. Es curioso algo que observado viajando con mi padre o compartiendo experiencias con amigos y familiares que han viajado algo menos que yo (no es que sea una traveller profesional, pero siempre estoy planeando viajes, mi madre  me decía que era un culo inquieto). Bueno, lo que he apreciado es que la gente tiende a comparar de manera constante todas las cosas nuevas con sus orígenes y/o referencias, y a valorar lo que ya conocen como superior. Me parece como una especie de miedo a descubrir que hay algo que pueda ser mejor que lo que ellos han vivido. Tengo que reconocer, que a mí al principio también me pasaba pero cuanto más viajo, más valoro la diversidad. Ojo, que no menosprecio para nada mis orígenes y las cosas que ya conozco, pero no comparo, no puntúo, sólo disfruto de lo que tengo delante. Espero que en este viaje descubra nuevos sabores, nuevas vistas y horizontes. Compartir risas y cargarme de energía.

Ahora ando liada con la ruta que podemos hacer, restaurantes típicos, mercados y planes que sean interesantes. ¿Alguna recomendación?  Prometo recompensa 🙂

Si has llegado hasta aquí, te doy las gracias por compartir este rato conmigo. Ahora solo te animo a que me cuentes algo, yo también quiero escucharte.